BRUSELAS (AP) — Una cumbre de la Unión Europea por Internet. El Parlamento Europeo, convertido en un pueblo fantasma con una sesión abreviada. El presidente de la asamblea trabajando desde casa, aislado a iniciativa propia por el coronavirus.
Aunque la enfermedad que ha paralizado Italia no ha afectado a Bruselas de forma considerable, sí ha golpeado el corazón de la política europea.
Los presidentes y primeros ministros del bloque decidieron salirse de lo habitual y celebrar una cumbre por videoconferencia en torno a las 1600 GMT del martes para coordinar esfuerzos en la respuesta al virus que ha llevado a Italia, uno de los estados miembros, a imponer restricciones en todo el país.


