El mal clima de Bangladesh y la violencia constante en Myamar amenazan a cientos de miles de niños rohinyás, advirtió este viernes UNICEF mientras hacía un llamamiento urgente para aumentar la asistencia antes del inicio de la temporada de tormentas.
“Alrededor de 720.000 niños rohinyás se encuentran atrapados – bien acorralados por la violencia y obligados a desplazarse dentro de Myanmar, o bien hacinados en los campos de Bangladesh porque no pueden volver a casa”, indicó Manuel Fontaine, Director de Programas de Emergencia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
El lanzamiento del informe de UNICEF coincide con el sexto mes desde el comienzo del último éxodo de refugiados rohinyás hacia el sur de Bangladesh.
La agencia señala que, probablemente, las inundaciones que se esperan por la llegada de la temporada de ciclones invadirán los campos vulnerables e insalubres, donde vive la mayoría de los refugiados. Esta situación aumenta la posibilidad de que haya brotes de enfermedades transmitidas por el agua y que haya que cerrar escuelas y centros sanitarios.