WASHINGTON (AP) -- Las autoridades federales de Estados Unidos han redoblado las investigaciones sobre los centros médicos del Departamento de Asuntos de Veteranos relacionadas con la desaparición de medicamentos opiáceos.
Desde 2009 se ha registrado un brusco aumento de los robos de estos fármacos, la desaparición de recetas o el consumo no autorizado por parte de empleados del Departamento, según datos del gobierno a los que tuvo acceso The Associated Press.
Médicos, enfermeras o personal farmacéutico en hospitales federales -la inmensa mayoría en el sistema para veteranos- sustrajeron sustancias controladas para consumo propio o su venta irregular, o los fármacos destinados a los pacientes simplemente desaparecieron.