HOUSTON (AP) — En una fotografía, uno de los 88 encerrados en una celda diseñada para alojar a 41 personas, coloca contra la ventana un pedazo de cartón que sólo tiene escrita una palabra: “Auxilio”. En otra imagen, un hombre agacha la cabeza y junta sus manos como si estuviera orando. Otra más muestra a una mujer con un tapabocas con las dos manos sobre el vidrio.
Inspectores del gobierno federal difundieron el martes las imágenes después de recorrer algunas de las instalaciones del sur de Texas en las que son detenidos y procesados adultos y niños que cruzaron la frontera desde México.
Conforme aumenta la indignación pública en torno a las condiciones en las que el gobierno estadounidense mantiene detenidas a miles de personas — algunas de ellas de unos cuantos meses de edad —, el reporte ofrece nuevos motivos de alarma. Un alto gestor del gobierno describió la situación como “una bomba de tiempo”, según el estudio.
