martes, 26 de febrero de 2019

Pese al retroceso en los derechos humanos, muchos están logrando hacerse escuchar

ONU - Los jóvenes, los pueblos indígenas, los migrantes y los refugiados están haciendo oír sus voces y reclamando el reconocimiento de los derechos humanos, ha asegurado António Guterres, para quien estas garantías fundamentales representan el ADN de la Carta de las Naciones Unidas. Por su parte, Michelle Bachelet indicó que las políticas públicas que promueven la justicia social contribuyen a la consecución de los derechos humanos.

El Secretario General de las Naciones Unidas calificó este lunes en Ginebra al Consejo de Derechos Humanos como el “epicentro” del diálogo, la cooperación internacional y la protección de cualquier tipo de garantía fundamental ya sea civil, económica, política, social o cultural.

“Sus esfuerzos ponen de relieve que los derechos humanos tienen valor por sí mismos y nunca deben instrumentalizarse; también son esenciales para promover la paz y la dignidad humana. Para empoderar a las mujeres y las niñas. Acentuar el desarrollo. Y para infundir esperanzas”, destacó António Guterres durante el discurso de apertura del 40° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

Guterres manifestó tener experiencia en situaciones donde se produce la negación de los derechos humanos ya que durante su juventud vivió bajo la dictadura de António Salazar en Portugal “que oprimió tanto a sus propios ciudadanos como a los de las colonias africanas”.

A pesar de ello, el titular de la ONU destacó que las luchas y conquistas por las garantías fundamentales en otras partes del planeta le sirvieron como fuente de inspiración “para creer en el cambio” y que éste ocurriera.

Los derechos humanos inspiran e impulsan el progreso.

“Los derechos humanos inspiran e impulsan el progreso. Esta realidad es el espíritu viviente de este Consejo. Representan el ADN de la Carta fundacional de nuestra Organización. Y es vital para abordar los males de nuestro mundo”.

No obstante, pese al retroceso que experimenta la agenda de derechos humanos a nivel mundial resaltó su optimismo en voltear esta situación y depositó su confianza en una serie concreta de colectivos.

“Sí, vemos tendencias preocupantes, pero también vemos poderosos movimientos a favor de los derechos humanos y la justicia social. Los jóvenes, los pueblos indígenas, los migrantes y los refugiados están exigiendo sus derechos y haciendo oír sus voces. Los periodistas publican las historias sin temer a nada. Las mujeres también se han alzado con valentía y dicen (se adhieren al movimiento) Yo También (Me Too)”.

A continuación, Guterres enumeró una serie de recientes avances en materia de derechos humanos como los 1000 millones de personas que abandonaron la pobreza extrema en sólo una generación, los más de 2000 millones que lograron un mejor acceso a los servicios de saneamiento, y los más de 2500 millones a los que se proporcionó mejor acceso a sistemas de agua potable. 

En el apartado de preocupaciones, el Secretario General destacó que los espacios de denuncia de la sociedad civil se están reduciendo, afectando especialmente a activistas y periodistas que son víctimas de campañas de desinformación o vigilancia, o el constante crecimiento del discurso del odio.

Por otro lado, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos demandó a los jefes de Estado y de Gobierno que tengan “valor y visión”, a la hora de fomentar tanto los intereses de la humanidad como los de ámbito nacional.

Michelle Bachelet subrayó que las políticas basadas en los derechos humanos sirven para eludir afrentas, disputas y desigualdades.

“Las políticas públicas que promueven la justicia social también ayudan a desarrollar economías más resistentes, construyen sistemas sociales más incluyentes, mejores marcos educativos, sistemas sanitarios, y otros servicios básicos. Construyen confianza y armonía social. Profundizan la confianza. Promueven la esperanza”, afirmó.

No se trata de lograr la perfección. Sino de conseguir avanzar. Y se puede hacer en todos los países. Solo se necesita valor y visión.

Del mismo modo, solicitó entablar un “diálogo respetuoso” entre las autoridades y la sociedad civil.

“Implementar políticas públicas es complejo: lo sé. Lograr buenos resultados en derechos humanos en el mundo real del gobierno requiere el equilibrio de muchos aspectos. No se trata de lograr la perfección. Sino de conseguir avanzar. Y se puede hacer en todos los países. Solo se necesita valor y visión”, resaltó.

ONU / Violaine Martin
La concentración de riqueza aumenta la desigualdad

Por su parte, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, se hizo eco de la preocupación del Secretario General por los conflictos y la inestabilidad en todo el mundo.

"Las crisis políticas, las guerras, el crimen organizado transnacional, la exclusión social y la falta de acceso a la justicia constituyen amenazas claras que exigen respuestas adecuadas de este Consejo y de todo el sistema internacional para la protección de los derechos humanos", dijo.

Durante su intervención, Espinosa también manifestó su preocupación por la creciente brecha entre los habitantes del planeta.

Tal vez uno de los desafíos más delicados para la agenda de derechos humanos sea la desigualdad.

"Tal vez uno de los desafíos más delicados para la agenda de derechos humanos sea la desigualdad", dijo. "La concentración de la riqueza ha aumentado hasta tal punto que, en 2018, 26 personas tenían más dinero que los 3800 millones más pobres del planeta".

El 40° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos se celebra en Ginebra del 25 de febrero al 22 de marzo.

Entre los múltiples temas relacionados con los derechos humanos que se tratarán durante estas fechas se examinará el informe anual de la Alta Comisionada y sus informes sobre Guatemala, Honduras y Colombia.

Del mismo modo, Bachelet “presentará oralmente información actualizada sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela”. Noticias ONU