miércoles, 13 de marzo de 2019

Legisladores chinos piden relajar planificación familiar por desplome natalidad

(Reuters) - Delegados al Parlamento de China piden la revisión o incluso que se abandonen las controvertidas reglas de planificación familiar del país, y dicen que se requieren pasos radicales para “liberar la fertilidad” y revertir el desplome en los nacimientos y la reducción acelerada de la fuerza laboral.

Con una población que envejece como resultado de vidas más largas y un número cada vez menor de niños, el país más poblado del mundo decidió en 2016 permitir que todas las parejas tengan un segundo hijo, relajando la estricta política de un solo hijo vigente desde 1978.

Pero las tasas de natalidad se desplomaron por segundo año consecutivo el año pasado. Pekín teme el impacto que una disminución a largo plazo de los nacimientos tendrá en la economía china y la tensión en servicios sociales y sanitarios.

En propuestas presentadas en el Congreso Nacional Popular, los delegados de todo el país instaron a los líderes a mejorar los beneficios de salud y maternidad, ofrecer ventajas fiscales y brindar más educación pública gratuita.

Algunos fueron más allá y dijeron que China debería olvidarse de tratar de controlar los nacimientos e incluso eliminar de la Constitución todas las referencias a la planificación familiar.

“El control continuo sobre la fertilidad inevitablemente anulará el propósito y dificultará más la resolución de los problemas de población”, dijo el delegado de la provincia de Cantón, Li Bingji.


El número de nacidos vivos por cada 1.000 personas cayó a 10,94 en 2018, según datos oficiales, menos de un tercio del nivel de 1949. Liaoning en el noreste, que ha visto disminuir su población en los últimos años, tiene una tasa de natalidad de 6,49 por 1.000.

El número estimado de hijos que tendrá cada madre china en su vida es de 1,6, menos que los 5,18 en 1970. El promedio global es de 2,45.

Centros de investigación prevén que la población de China alcance un máximo de 1.400 millones en 2029 y luego comience un descenso “imparable” que podría reducir la fuerza laboral hasta en 200 millones para 2050. Reuters