WASHINGTON (AP) -- ¿Reemplazará el presidente entrante Donald Trump los alimentos sanos de los almuerzos escolares por sus comidas preferidas, las hamburguesas y el pollo frito?
Los niños que se quejan de las normas sobre alimentos sanos promovidas por la primera dama Michelle Obama tendrían buenos motivos para alegrarse con la victoria electoral del empresario, orgulloso cliente de Kentucky Fried Chicken y McDonald's que promete derogar muchas regulaciones federales.
