PARÍS (AP) — Autoridades y empresas europeas redoblaron esfuerzos el miércoles para contener la propagación de un nuevo virus de China que ha provocado la muerte de más de 130 personas.
Las aerolíneas cancelaron los vuelos con destino al territorio chino, las compañías instruyeron a sus empleados que trabajaran desde casa y las naciones de la Unión Europea elaboraron planes para repatriar a unos 600 ciudadanos que se encuentran en el país asiático.
Los funcionarios europeos trataban de calmar al público y colocar mejores barreras para proteger a los ciudadanos y trabajadores del brote de coronavirus. Hasta ahora, 10 personas se han infectado en Europa; en Francia, Alemania y Finlandia.


















