La energía solar será una fuente fundamental para muchos países que buscan alcanzar sus objetivos climáticos en 2030, dada la reducción considerable de los costos de los paneles solares.
La energía solar se adopta rápidamente como la energía del futuro, lo cual queda demostrado con iniciativas como la planta de energía solar de Noor Ouarzazate en Marruecos; el proyecto de instalación de módulos solares en los techos en la India por un monto de USD 625 millones, y una reciente licitación en Zambia en que se propusieron los precios más bajos hasta la fecha para la energía solar en África.
