Stavanger, Noruega, 1 de agosto, 2016 (AP). Noruega quiere deshacerse de los coches a gasolina, planea alcanzar la neutralidad de carbono en 2030 y gasta miles de millones en ayudar a países más pobres a reducir sus emisiones. Pero al mismo tiempo se adentra cada vez más en el océano Ártico en busca de más petróleo y gas.
