Un nuevo informe recomienda invertir en el tratamiento de las personas drogodependientes y en el acceso a estos servicios de salud para las mujeres, los migrantes y las personas de bajos recursos.
La crisis de los opioides y el consumo de cocaína en América del Norte, el transporte de drogas en América Central y el Caribe y el cultivo de coca en América del Sur son preocupaciones que llevan un buen tiempo en la agenda de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes. Su más reciente informe aporta los últimos datos sobre la situación mundial de las drogas y revela indicios esperanzadores para el futuro.