Santiago de Chile (EFE). Quince víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet han conseguido desclasificar los documentos que contenían testimonios y archivos relacionados con las torturas que sufrieron entre 1973 y 1990, cuando fueron detenidas por agentes de la dictadura militar.
De esta manera, han logrado romper por primera vez el silencio impuesto por el Gobierno chileno, que decretó que los archivos debían mantenerse en secreto hasta 2054.

















